Long-Acting Cabotegravir and Rilpivirine after Oral Induction for HIV-1 Infection Cabotegravir y rilpivirina de acción prolongada después de la inducción oral para la infección por VIH-1

N Engl J Med 2020; 382:1124-1135 DOI: 10.1056/NEJMoa1909512

Long-Acting Cabotegravir and Rilpivirine after Oral Induction for HIV-1 Infection
Cabotegravir y rilpivirina de acción prolongada después de la inducción oral para la infección por VIH-1
Chloe Orkin Et al
N Engl J Med 2020; 382:1124-1135 DOI: 10.1056/NEJMoa1909512
ANTECEDENTES
Los regímenes inyectables de acción prolongada pueden simplificar la terapia para pacientes con infección por el virus de inmunodeficiencia humana
tipo 1 (VIH-1).
MÉTODOS
Llevamos a cabo un ensayo abierto, aleatorizado y de fase 3 en el que los adultos con infección por VIH-1 que no habían recibido previamente terapia
antirretroviral recibieron 20 semanas de terapia de inducción oral diaria con dolutegravir-abacavir-lamivudina. Los participantes que tenían un nivel
de ARN del VIH-1 de menos de 50 copias por mililitro después de 16 semanas fueron asignados aleatoriamente (1: 1) para continuar la terapia oral
actual o cambiar a cabotegravir más rilpivirina durante 1 mes seguido de inyecciones mensuales de larga duración. Cabotegravir de acción más
rilpivirina. El punto final primario fue el porcentaje de participantes que tenían un nivel de ARN del VIH-1 de 50 copias por mililitro o más en la
semana 48 (algoritmo de instantánea de la Administración de Alimentos y Medicamentos).
RESULTADOS
En la semana 48, se encontró un nivel de ARN del VIH-1 de 50 copias por mililitro o más en 6 de 283 participantes (2.1%) que recibieron terapia de
acción prolongada y en 7 de 283 (2.5%) que recibieron terapia oral (diferencia ajustada , −0.4 puntos porcentuales; intervalo de confianza [IC] del
95%, −2.8 a 2.1), un resultado que cumplió con el criterio de no inferioridad para el punto final primario (margen, 6 puntos porcentuales). Se
encontró un nivel de ARN del VIH-1 de menos de 50 copias por mililitro en la semana 48 en el 93.6% que recibió terapia de acción prolongada y en el
93.3% que recibió terapia oral (diferencia ajustada, 0.4 puntos porcentuales; IC 95%, -3.7 a 4.5), un resultado que cumplió con el criterio de no
inferioridad para este punto final (margen, −10 puntos porcentuales).
De los participantes que recibieron terapia de acción prolongada, el 86% informó reacciones en el lugar de la inyección (duración media, 3
días; gravedad leve o moderada, 99% de los casos); 4 participantes se retiraron del ensayo por razones relacionadas con la inyección. Los eventos
adversos de grado 3 o superiores y los eventos que cumplieron con los criterios de interrupción relacionados con el hígado ocurrieron en 11% y 2%,
respectivamente, que recibieron terapia de acción prolongada y en 4% y 1% que recibieron terapia oral. La satisfacción del tratamiento aumentó
después de que los participantes cambiaron a la terapia de acción prolongada; El 91% prefirió la terapia de acción prolongada en la semana 48.
CONCLUSIONES
La terapia con cabotegravir más rilpivirina de acción prolongada no fue inferior a la terapia oral con dolutegravir-abacavir-lamivudina con respecto al
mantenimiento de la supresión del VIH-1. Las reacciones en el sitio de inyección fueron comunes.
Dra. Brenda Cortez Flores.
Dr. Raúl Ramírez Dominguez.
Dr. Gabriel Carmona Lara.

26-Marzo-2020